domingo, 07 de septiembre de 2008
Distintos lenguajes
Posted in Diciembre 5th, 2006


En nuestras conversaciones acerca de la relación entre la fe en Dios como Creador y la ciencia moderna debemos reconocer dos principios que considero importantes.

Primero debemos ser conscientes de que la ciencia y la teología emplean dos lenguajes distintos (o como Wittgenstein habría dicho, dos ‘juegos linguisticos’ distintos). Por un lado está el lenguaje que usa datos empíricos, conexiones causales, hipótesis y teorías probables; por otro está el lenguaje que habla por medio de símbolos, imágenes y mitos poéticos. Intentar igualar una descripción científica del origen del universo o del ser humano con las afirmaciones metafísicas de la fe y la teología bíblicas es, como dijo Karl Barth, como intentar comparar el ruido que hace una aspiradora con el sonido que sale de un órgano. Clamar que solo uno de estos dos lenguajes contiene la Verdad es arrogante y no tiene ningún fundamento. Y sin embargo esto es lo que se sigue haciendo en ambas direcciones. Sigue habiendo científicos que pretenden demostrar que Dios no existe como si una demostración empírica fuera capaz de llegar a tal conclusión teológica; y sigue habiendo teólogos que creen que sus estudios científicos les sitúan en una posición adecuada para poder mirar a la naturaleza y deducir que Dios sí existe después de todo (últimamente estamos viendo esta actitud repetida muchas veces entre los que apoyan el ‘Diseño Inteligente’, como si la falta de evidencia científica pudiera servir como base de la existencia de Dios). Ambos cometen el mismo error: confunden un lenguaje con el otro.

Segundo debemos saber que ambos lenguajes, aunque distintos, no son ni excluyentes ni incompatibles. Para ser exactos solo existen dos casos en los que ambos lenguajes podrían ser excluyentes: a) si creemos que la Biblia es un libro de texto de ciencia natural que además es infalible, o b) si pensamos que el hecho de creer en ciertas teorías científicas (como por ejemplo la evolución) implica aceptar también el ateísmo. Ambas actitudes, sin embargo, no hacen otra cosa que intentar llevar cada uno de esos dos lenguajes – científico o teológico – más allá de lo que ellos mismos pueden llegar. La verdad es que no hay nada inconsistente en aceptar tanto la teoría de la evolución como la fe en un Dios Creador. Debemos aprender a rechazar tanto el reduccionismo de algunos científicos como el imperialismo de algunos teólogos.

http://www.lupaprotestante.com/blogs/textoseideas/?p=87

Tags: ciencia, Dios

Publicado por Desconocido @ 15:20  | Teología Natural
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